Amar es creer en falsos dioses. En una época donde hemos perdido la fe en la mano del otro, en sus caricias y sus besos sólo leemos un intercambio de favores, amar se vuelve un dios pagano. Amar es una abstracción, una acción fría, vacía, carente de placer, es una aplicación, un emoticón, es estar desconectado del otro. Entre menos dependencia tengas del otro es un amor más sano, entre más rápido te recuperes de una pérdida más cuerdo estás. ¿El dolor? Eso es la ausencia del amor, ámate a ti mismo y que eso te baste para no volver a sufrir. Fórmulas para vivir drogados con pensamientos positivos en un mundo que se cae, que se rompe, que polariza individuos y los aísla. Es que como tú amas es muy adolescente, me dicen. Perdón, de la moda forever young lo único que me gusta es jamás envejecer del corazón, de mi conciencia que no deja de cuestionar y amar como en los viejos tiempos: dándote al otro, llorando, viviendo los duelos, atesorando la intimidad gozosa de una risa, una mirada, una palabra símbolo, diciendo te extraño, te necesito, te amo, hagamos, seamos. Es que te educaron católicamente, por eso crees que para obtener amor hay que padecer, a través del penar llega la redención. Más fórmulas con tal de no aceptar que amar es estar vulnerable y eso es lo que vale la pena, abrirte a la posibilidad. Amar sin besos, sólo palabras, amar sin decirlo, amar sin conocernos, eso para mí es amar un dios falso:el yo.