Por Julia Cuéllar  @juliacuellar82   Fotografías: Arturo Lavín
Arturo Lavín
 
 

Con fuerza emotiva y magistral técnica inicia el Concierto No. 3 de Rachmaninoff, la tarde del domingo 12 de octubre, en el Teatro del Bicentenario. La obra compuesta en 1909, mientras Serguei Rachmaninoff era director del Teatro Bolshói en Moscú, fue presentada ante un auditorio cautivo desde la primera nota. Los espectadores se sintieron sumamente agradecidos con el pianista Alexei Volodin, a quien no se cansaron de aplaudirle y vitorearlo por su inigualable forma de dar vida a una pieza musical considerada de las más exigentes para sus intérpretes.

Después de que el público aplaudiera vigorosamente, solicitando que Alexei Volodin regresara al escenario a interpretar un fragmento adicional, el pianista ruso volvió para tocar lo que se denomina encore o bis (fragmento adicional, fuera de programa). Sus manos bailaron de nuevo, cruzándose continúamente la mano izquierda sobre la derecha, simulando un tango bailado sobre teclas blanquinegras.

Durante el intermedio el público no dejaba de comentar lo virtuoso de la interpretación del pianista, su sensibilidad para dar vida a una obra compleja. La segunda parte del concierto, la audiencia fue envuelta por las notas de la Sinfonía No. 2 de Rachmaninoff. Obra que consta de cuatro movimientos y fue compuesta en 1907.

Rachmaninoff es considerado uno de los últimos compositores románticos y con gran influencia en la música del siglo XX. Su obra más interpretada es el Concierto No. 2 que de forma popular puede escucharse en la canción de 1975, “All by myself” de la artista norteamericana Eric Carmen. Quien llegó a un acuerdo legal sobre las ganancias de sus canciones, con quienes ostentan los derechos de la obra de Rachmaninoff, ya que empleó el segundo movimiento del Concierto no. 2 en la canción antes mencionada y el tercer movimiento de la Sinfonía no. 2 para su canción “Never gonna fall in love again“.

La dirección orquestral estuvo a cargo de Juan Carlos Lomónaco, quien se gradúo del Curtis Institute of Music de Filadelfía. Ha sido director huésped en orquestas como la Sinfónica de Garland, Arlington; Las Colinas, Salt Lake; Sinfónica de Krasnoyarsk en Rusia entre otras en latinoamérica y europa. En México, ha dirigido la Orquesta Sinfónica Nacional, la de Bellas Artes, la de la Universidad de Guanajuato y la Orquesta Sinfónica de Yucatán, a quien dirigió este domingo.

Desde los 9 años, Alexei Volodin ha estudiado música, por lo que en 2003 obtuvo reconocimiento internacional al obtener el primer premio del Concurso Géza Anda en Zúrich. Ha participado con varias orquestas, entre ellas, Sinfónica de Londres, del Teatro Mariinsky, Nacionales de Rusia y Francia. Si desea escuchar sus interpretaciones musicales, puede buscarlo en el sello de grabación Challenge Classics, con quien tiene un contrato exclusivo. Su más reciente grabación está dedicada a Rachmaninoff y salió al mercado en enero de 2013.

La Orquesta Sinfónica de Yucatán ha presentado, desde su inauguración en febrero de 2004, 20 temporadas contando con la presencia de directores y artistas con reconocimiento nacional e internacional.  Entre los artistas con quienes han trabajado están Plácido Domingo, Fernando de la Mora, Juan Diego Flórez y Filippa Giordano.

Un aura de romanticismo rodeó al público del Teatro del Bicentenario, gracias al desempeño impecable de los músicos, llegando así al final de una noche Cervantina en León.

publicado originalmente en: Blogs del Festival Internacional Cervantino

Arturo Lavín