La mujer se posó frente al oráculo de Delfos no tenía preguntas, sólo una sonrisa. Había aprendido que el destino es ineludible, sólo eliges cómo esperarlo. La mujer dejó una nota: Llega cuando quieras, estoy lista. Hace tiempo abandoné la conversación así que no encontrarás réplica, estoy dispuesta a escuchar y dejar pasar. Fuimos, pero ahora soy y seguiré siendo, incluso después de nuestra cita. Fuimos pero ya no más. Soy y no hay nada que adivinar. El verdadero oráculo reside en mi palabra. Soy. #Mujeres