La chica danesa. Pocos escritores me han sacado las lágrimas, menos cineastas lo han logrado. Sí, soy una sentimentaloide, qué esperaban de una #ForeverAlone, pero esta película me sacó lágrimas. Primero debo agradecer a mi experimento social: La chica danesa vs la flor de la abundancia de los libros. Ganó el cine y pude ir acompañada (mil gracias a quienes aceptaron la invitación facebookera)

Sé que es una historia sobre ser transgénero, pero ya saben que veo lo que quiero ver. Para mí, fue una historia sobre dos personas que se acompañen en el proceso de crecer, sinónimo desde mi perspectiva, de conocerse a uno mismo.

La historia me conmueve porque ni uno ni otro saben lo que sucede y en medio de la duda, el miedo, el contexto, sobrepasan el coraje, el dolor, la tristeza, la desolación y apuestan por acompañarse.

No muere Einar y nace Lili, solamente, también Gerda muere y renace. El otro como luz que sin desearlo o saberlo, nos acompaña en el encuentro de nosotros mismos.

Es sobre el matrimonio, el compromiso entre dos que se aman y si se está dispuesto a enfrentar los retos que conlleva el crecer juntos. Cualquiera que se haya separado sabe que crecer implica alejarse de lo que antes se era. Hay quienes renuncian y se acompañan en la renuncia, hay quienes logran crecer juntos acompañándose y otros quienes crecemos y tenemos que decir adiós porque los caminos se apartaron. Después de la rabia, el dolor, solemos descubrir que no hubiéramos llegado a quienes hoy somos sin ese otro. Por terrible y erróneo que haya parecido, ese otro nos llevó a donde no imaginamos encontrarnos. En la película, pueden acompañarse, “Lucky them”.

Es sobre tener el valor para aceptar quien eres, amarte en lo que otros leen como imperfecto, inconcebible, suicida o satánico. Quien se conozca que arroje la primera piedra.

Es sobre elegir, aceptar que no tenemos una vida, sino todas las que estemos dispuestos a tomar en el afán de ponernos a prueba.

Es sutil, pero enuncia cómo la Ciencia también desconoce las respuestas, le lleva humanos de mente abierta ir abriéndose camino. Únicamente otra ventana de ver la realidad y como cualquier otra, puede acertar o fallar.

Al final únicamente hay personas, una mano dispuesta a tomar otra y desde el abismo que cada quien es, mirarse desnudos, confiando que la fuerza que necesitamos está en nosotros, pero casi siempre nos gusta ver el reflejo en los ojos del otro para arrojarnos hacia nuestro destino.

La chica danesa celebra la diversidad de la vida, la fuerza que conlleva ser, la energía creadora cuando dos se encuentran.

La chica leonesa, porque en esta ciudad donde vivo, la diversidad está presente, aunque se niegue, aunque se maneje como minoría, aunque seamos provincia, pero la pregunta está en el aire ¿te conoces? ¿Quién eres frente a la diversidad sexual, lingüística, cultural?

Al entrar a la ciudad nos dan la bienvenida tres idiomas y en el centro, el sur y el norte ondean banderas multicolores. Hace tiempo que esta ciudad es múltiple y poco a poco es más visible. Hay personas detrás de Facebook que dicen: “ok #ForeverAlone te acompaño al cine” y aunque no lo sepan o lo deseen, ha sido maravilloso compartir un poco de mi abismo con ellos.

#Gracias4tavida