Qué dijeron, este año nos vamos a librar de la opinión amorosa de la #ForeverAlone Julia #NiEnSueños. Resulta que había perdido toda esperanza de escribir estas líneas. Me dije: casi lo logras, es viernes, estás deprimida, quieres una chick flick, una cerveza y hoy desayunaste con el ex que te cortó en 14 de febrero, supéralo, no naciste para el amor. Entonces el hada madrina apareció llevándome a la función de Deadpool y fui feliz de nuevo (psicólogos absténganse de psicoanalizarme). DeadPool es la mejor chick flick. Aprendí que basta con ir al pasado, usar la memoria es suficiente cuando somos mortales. Volver a mirar, tocar, oler a quienes nos quisieron, a quienes amamos, nos impulsa al futuro, es recordarle al cuerpo que sabe reír, compartir, disfrutar.

Mis dedos toman palomitas remojadas en salsa y bebo la cerveza que mis amigos en Facebook recomendaron para después de la chick flick, entonces viajo a la adolescencia y recorro mi vida haciendo paradas en los momentos en que mis manos han tomado palomitas remojadas en salsa. Sí, malos bares, poco dinero, bandas en vivo, gritos más que público cantando en coro, confesiones, monederos ordeñados y revisados incluso entre las costuras para pagar la cuenta. En cada escena estoy con amigos, en cada una me siento infinita (sí copiando a esa novela adolescente). Decido escribir estas líneas porque hoy como palomitas en silencio, porque la vida cambia, pero mis amigos siguen ahí. Ahora nos compartimos fotos de los hijos, planeamos viajes en familia, nuestro chat en facebook se llama “amigos para toda la vida”. Con otros escribo guiones, voy al cine, como pastel o planeo talleres. Los encuentros con amigos se han diversificado y me ha ido gustando más el silencio. Aún no decido si es connatural a la ruquez o la aplicación práctica del mejor sola que mal acompañada, porque pareja no he encontrado.

Sí, ya viene el reclamo al universo una vez más: ¿por qué demonios no encuentro un noviooooo? La investigación sobre redes sociales de ligue la cumplí. Conocí gente interesante, algunos se volvieron mis amigos de facebook, sí de esos que tienes con acceso restringido y no has vuelto a ver. Algunos otros se volvieron memorables…No, obvio no, nos conocimos en una red de ligue ¿qué podía salir bien? Admito que pude verme a través de los ojos de los hombres que he amado, imaginaba cómo pudieron encontrarme desesperada, mandona, acosadora, sin personalidad, pasiva, cansada, atrapada. Me ayudó a medir la cantidad de soledad que existe, las presiones que cargamos, la necesidad de sentirnos amados. No juzgo más las relaciones en red bajo conceptos como: artificiales, narcisistas, sexo sin compromiso, desechables, de freaks. Porque hubo con quienes la plática se extendió a la mañana, las salidas fueron varias pero la química no se dio, las recetas para tratar a los hijos se intercambiaron y reímos por habernos conocido. También llegó el momento de aceptar que buscar cansa y gastas energía que podrías usar en áreas más productivas. Así es como acabé yendo sola a ver DeadPool un viernes previo al 14 de febrero.

Sin recetas, sin esperanzas, sin caminos por explorar ¿para qué escribo o leen esto? No lo sé. El amor está allá afuera, quiero creer (parafraseando a Mulder, aunque en este punto soy muy Scully: el amor está muerto, procederé a iniciar la autopsia). Deadpool y Vanessa; Mulder y Scully, este año el amor sabe a amistad, a azar. No recuerdo haber buscado amigos, un día estaban ahí mientras mis dedos tomaban palomitas remojadas en salsa. Un día fuimos los últimos en una fiesta, otro día fuimos los únicos en contestar un teléfono en medio de una crisis, alguna vez más peleamos y nos perdonamos, la suma de los días, del azar que nos encontró ayudó a que decidiéramos estar, compartir y en un momento nos llamamos amigos y al pronunciarlo sonreímos, porque el cuerpo recuerda que está hecho para disfrutar tejiendo complicidades.

Abracen su historia, todo pasa. Escribo estas líneas en la computadora negra de mi ex, que no creí volver a ver, menos usar pero un día llegó por correo a nuestros hijos, y una noche decido usarla porque mi computadora blanca está descargada. Blanco y negro en armonía de nuevo.

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