Era una mexicana en clase de historia de los Estados Unidos en Nueva York, el profesor era Irlandés. Teníamos la tarea, por equipos, de preparar una defensa para liberar a un esclavo del sur que había llegado al norte pero su “dueño” lo reclamaba. (No me pregunten por qué sé más de historia de Estados Unidos que de México, esas eran clases de historia. Celebrábamos la independencia de cada país de donde éramos los estudiantes y vinculábamos con la historia internacional).

Mientras cada equipo investigaba, a un compañero se le ocurre preguntar:
– Profesor ¿Quién llegará primero a ser presidente un negro o una mujer?
– Me encantaría decir que tienen la misma posibilidad, pero debo admitir la dolorosa verdad, antes llegará un afroamericano a ser presidente que una mujer.


Era el año 2000, estábamos por entrar a un nuevo orden mundial y sí vi a Obama ser presidente antes que a Hillary.


Tal vez hoy deberíamos enseñar en clase una defensa para las mujeres que escapan los paradigmas reinantes y se atreven a decir: soy madre soltera, elijo no casarme, quiero estudiar, quiero viajar sin que me culpen por hacerlo sola (como cualquier otro ser humano del sexo masculino) y me maten, quiero ser presidenta. Es el año 2016 y todavía hay quien dice que no es feminista, que para qué un día de la mujer, que no se corta el cabello porque la divorcian, que tiene que estar flaca porque si no la dejan. Muchos “dueños” nos reclaman, debemos seguir avanzando al norte. Por cierto, mi equipo ganó en argumentación, liberamos al esclavo y consideré el estudiar leyes porque me encantó leer documentos de la Suprema Corte. Los ejercicios de imaginación son lo más importante, gracias a quienes motivan esto en los alumnos. Ahora a salvar mujeres, al norte, avancemos al norte.

‪#‎DiaInternacionalDeLaMujer‬