—Mamá, encontró a Patricio. Patricio es una estrella de mar. 

Frente a nosotros una actriz interpreta a Emma, una niña de 8 años y medio que es forzada, junto con sus papás, a dejar su país tras la desaparición de su tío. 

El idioma, las costumbres, el calor, le resultan extranjeros. Ella es la extraña con abrigo rojo de 22 bolsos para guardar las cosas pequeñas y extraordinarias que va encontrando y anotando en su bitácora. 
Las cartas con su abuela son su único lazo con su tierra, el mar le parece ordinario, nefasto con su sonido que no cesa. Un gato y una amiga no parecen suficientes ni esperanzadores. 

En el marco del día mundial de los refugiados (20 de junio) se presentó la obra Cosas pequeñas y extraordinarias del Proyecto Perla en el jardín de las esculturas del Forum Cultural Guanajuato. 

La obra escrita, dirigida y actuada por Micaela Gramajo y Daniela Arroyo reconoce que ante las desapariciones de personas y los conflictos sociales desconocemos las respuestas pero eso no impide hablar el tema con los hijos o pretender que no les afecta. Sugerida para mayores de 7 años, es un montaje que atrapa a pequeños y grandes, que abre la conversación en las familias ¿por qué pertenecemos o no a un lugar? ¿Qué pasaría si tuviéramos que huir? ¿Por qué es importante recordar los nombres y las historias de cada desaparecido y no sumarlo como una persona más? 

Ojalá tengan oportunidad de disfrutarla, estará de gira por el país y seguro aprenderán, al menos, a pedir un helado en otro idioma.

Funciones